Koma en Sala Heineken fotos y cronica

De las tierras del norte han venido cuatro músicos para dar a conocer a las gentes de la capital su último trabajo: La Maldición Divina. El nombre de estos temerarios es Koma y proceden de un lejano lugar llamado Iruña. Para deleitarnos con sus nuevos temas nos congregaron a todos en la taberna conocida como Sala Heineken, por el módico precio de 20 euros. Y allí se plantó esta servidora en la fecha señalada, 2 de abril, a la hora convenida, 20:30 horas.

El grupo fue puntual (que hay que despejar prontito para abrir la discoteca después) para gran regocijo de los asistentes, que ya se sabe que el que espera desespera y esperar sin un cigarrito se lleva muy mal. Así que a las 21:00 horas ya sonaba la intro de Koma, pues vinieron sin teloneros, para introducirnos en un mundo de brujas, bosques encantados y perversas maldiciones, durante las siguientes dos horas. Salieron al escenario con nuevas indumentarias, dejando a un lado el estilo “reservoir dogs” de su antiguo disco, para dar paso a una estética más moderna, oscura y adornada con hebillas. “Sin oxígeno”, tema de apertura de su nuevo trabajo, fue el elegido para comenzar el show, dejando claro que ellos no son los típicos cantautores que hablan de ambigüedades y tópicos romanticoides. Siguieron con “Los idiotas” y enlazaron con “Imagínatelos”, single de su penúltimo álbum, canciones con temáticas muy similares y perfectamente compatibles. Continuaron con “Jipis” y volvieron con tres de sus novedades “Blancos de los nervios”, “No te lo tomes a mal” y “¿Quién sobra?”. Temas con letras muy reivindicativas y la última con un ritmo muy extraño que da un giro al sonido habitual de la banda. De esta forma, el grupo anunciaba que el repertorio se nutriría sobre todo de sus trabajos más recientes, llegando a tocar diez de los quince temas de La Maldición Divina, tres de Sakeo y tres de Sinónimo de Ofender. Entre los nuevos temas destacaron en el directo “El exorcista” y “Me vacío”, que tienen un registro de voz más suave y melódico del que nos tiene acostumbrados el grupo, y resultaron muy refrescantes para el espectáculo. Pero no penséis que se olvidaron de sus clásicos como “Jack Queen Jack”, “Tío Sam”, “Bienvenidos a Degüelto” o el pupurry de Infarto.

El sonido fue muy bueno, como cabía esperar, aunque un poco bajo. El thrash metal de Koma siempre ha sonado muy bruto y contundente en CD y eso se echa de menos en sus conciertos. Pero la solución es tan simple como subir más el volumen. Por lo demás fue un conciertazo, este grupo nunca decepciona en directo y el sábado no fue una excepción. Fueron dos horas de saltos y meneo de melenas, coreando sus canciones (tanto las antiguas como las nuevas, pues el público de Koma hace muy bien sus deberes) y consiguiendo esos momentos catárticos con los temas “Mi jefe” o “Aquí huele como que han fumao”, que más que canciones son lemas para algunas generaciones. Y como colofón el single de su último disco “La almohada cervical”, que sin duda va camino de convertirse en uno de los temas míticos del grupo. Como siempre, ir a un concierto de Koma es sinónimo de diversión y del mejor thrash metal que hay ahora mismo en España.

Fotos y Texto: Maite Morales

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