De Lanzarote a Villena, Leyendas del Rock

Historia de un viaje

Quien viva en las islas sabrá lo complicado que se hace muchas veces salir de aquí hacia un concierto o festival, no es coger el avión y plantarte en el lugar de destino…

Que te voy a contar que no se sepas si vives en Canarias

Para materializar tu destino la historia empieza meses antes, billetes de avión, estancia, traslados… calculadora en mano comienza el baile de cifras con un denominador común, en todas sumas, nada restas. Aun así, esas sumas sabes se verán recompensadas en forma de música en directo.

Ya tenemos los billetes de avión, las reservas realizadas en el día previo al festival. Normalmente, al menos en mi caso, suele viajar vía Madrid un día antes, se de quienes llegan y salen de Madrid a Villena en coche el mismo dia, yo prefiero ir con calma y disfrutar del momento, tampoco tengo tanta prisa, sobre todo si tengo que quedarme en el camping uffff.

Salgo del aeropuerto de Lanzarote destino Madrid, en alguna ocasión también lo hice por Valencia, hoy en día la conexión obliga a estar dos días antes. Tras dos horas y media de vuelo, tiempo suficiente para unos cervezas a precios “por las nubes”, nunca mejor dicho y una buena película llegas a la capital del reino.

En guagua (bus) hasta Madrid centro para hacer noche en el hotel u hostal mas económico que pude encontrar en la tantas paginas de ofertas que existen a día de hoy (solo esto necesaria de una historia aparte, estancias en Madrid). Como llego relativamente temprano, dejo los bártulos, una ducha y pa’ la calle, eso si, recogida temprana que mañana toca otra vez ración de kilómetros.

He ido tanto en guagua hasta Villena como en AVE, esta ultima vez. De la primera he ido varias veces, tanto al Leyendas como en su momento al Aupa Lumbreiras. Lo positivo es la gente que conoces, lo negativo el tostón de kilómetros que te haces, sobre todo a la vuelta que se hace interminable.

Este año pasado toco ir en AVE, a pesar de que la estación de Villena esta fuera de la ciudad, quedo solucionado con un taxi, ademas compartido con otras personas que venían al Festival. Lo positivo, pues todo, comodidad, rapidez y en cuanto a precio esta a la par con la guagua. Ademas coincidí en el mismo asiento con otro pibe que iba al Leyendas, así que la parte de conocer gente también pasa a lo positivo jejeje.

Tanto en Leyendas como en Aupa he ¿dormido? en caseta, y no, no había zona de sombra, a las 9:00 en planta por que el sol ya quema a esas horas. La rave a todo meter durante toda la noche, el vecino de al lado que le da por hablar durante lo que queda de noche… En fin duermes lo justo a pesar de llevar tapones para intentar aislarte del ruido y descansar unas horas.

Durante el día, un buen café bien cargado, bocata, baño… ejem y ya estas en marcha nuevamente. Después de la primera cerveza el cuerpo ya pide marcha. Tienes los conciertos de día en la misma ciudad o en la zona acampada. A pesar del servicio de guaguas que te traslada de la ciudad al festival, prefiero quedarme hasta casi la hora de apertura del festival…

Y así durante los cuatro días que dura el Leyendas del Rock…

Este año probé quedarme en el Albergue Moros Nuevos… vaya diferencia. Dormir en una cama aunque sea rodeado de 15 personas mas no tiene precio. Descanso, tranquilidad y caer muerto tras todo un día cargando con una mochila con el equipo de foto de unos 5 kilos de peso… Ademas, justo debajo, al lado de la puerta de entrada del Albergue esta el Stones, el bar del amigo Ricky de Fuckop Family. Por la mañana no tiene costumbre abrir, pero trantandose de días especiales ahí esta con las puertas abiertas para beberte la primera y la segunda… luego toca paseito por Villena y ver los grupos que tocan en la Plaza Mayor.

En cuanto a la comida, en el mismo Albergue comía el menú del día, bastante abundante por cierto. Dentro del festival diversidad de tipos de comida ademas de los bocatas de tortilla, de panceta y las empanadas de atún en la barra de la organización, todo ello digerido con un buen litro de sidra bien fresquita.

Las duchas son para entrar en shock, es lo que tiene pasar del calor al frió polar del agua que sale del chorro. Se agradece aun siendo así, te refrescas y quedas nuevo… de la piscina poco puedo hablar ya que nunca he ido, a la gente que va y viene en procesión a la parte alta del recinto del festival, lugar donde se encuentra la piscina, se le ve subiendo con cara de alegría y bajando con cara de satisfacción. Supongo que no estará saturada por aquello de vender pocas entradas.

Cada año el Festival va viendo los puntos donde mas flaquean e intentan solucionar esas deficiencias. Un gran acierto esta siendo la zona de acampada con sombra, tener mas seguridad en el control de quien entra y sale de la zona camping y dentro del Festival incluir pantallas gigantes de vídeo y unas gradas que aun agradeciendo estén puestas, faltarían unas cuantas mas para no terminar con el culo sentado en el cesped, cosa que tampoco esta mal.

Al llegar a Villena esperas encontrarte con amigos que solo ves una vez al año, justo ahí, en el recinto del festival o sus alrededores.

Al termino del Leyendas del Rock toca volver a casa… este año fue una paliza exagerada. De amanecida salí de Villena dirección Madrid en el AVE, en Madrid todo el día despierto hasta las 21:00 horas que salia el vuelo. Llegada a Lanzarote a esos de las 23:00 horas, sin llegar aun a casa directo al Recinto Ferial de Arrecife donde seguía el Festival de Rock de San Gines y del que me dio tiempo de subir al escenario para presentar a la ultima banda que cerraba la edición del pasado año. En total 48 horas despiertos :D

Conclusión, quien algo quiere algo le cuesta, y si le añades que eso que quieres es disfrutar de música en vivo de grandes bandas durante cuatro días consecutivos, si añades eso, solo queda decir “Leyendas nos vemos este año”.

 

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