AfroBeat, el legado de Fela Kuti (articulo)

Fela Kuti (quien cambió su primer apellido, el inglés Ransome por el africano Anikulapo por considerarlo apellido de esclavo) es el Afrobeat, y el Afrobeat es Fela. Él creó el estilo en los años 70, una música vigorosa de largos desarrollos y multitudinaria instrumentación, y todo lo que vino después pasa por el camino ya recorrido por èl. Hablar de Fela Kuti es hablar de una figura de tintes casi mitológicos; del hombre que desafió a todo el Gobierno de un país; del líder que fundó una comuna a la que declaró fuera de la jurisdicción del Estado nigeriano y se casó con 27 mujeres; del activista que fue encarcelado 4 veces y llegó a presentar su candidatura a la presidencia de Nigeria; del músico que grabó 77 discos y creó un estilo: el Afrobeat.
Desde que formó su primer grupo, Koola Lobitos, hasta que éste se convirtió en Afrika 70 y después Egypt 80, su música se fue nutriendo de diferentes estilos, el jazz, el highlife de Ghana, los ritmos yoruba africanos o el rythm´n´blues en los primeros 60, y más tarde, tras su estancia en Estados Unidos el funk, y no menos importante, la conciencia reivindicativa, fortalecida tras entrar en contacto con los Panteras Negras; no en vano uno de los rasgos característicos de Fela Kuti y por tanto del Afrobeat, es el posicionamiento contra las injusticias que provienen del poder y la reivindicación de la señas de identidad del pueblo africano.

Despuès de Fela
Fela murió en 1997 víctima de SIDA pero dejó un legado musical que hoy en día está más vigente que nunca. Europa, y sobre todo Estados Unidos, ha redescubierto el Afrobeat, que pasa por ser la última de las músicas provenientes del tercer mundo asimiladas por el público blanco. Su hijo, Femi Kuti, es uno de los responsables de dicha popularidad, expandiendo las fronteras del estilo junto a la banda The Positive Force y continuando en la lìnea reivindicativa de su padre a travès de la organizaciòn M.A.S.S., Movement Against Second Slavery, orientada a promover la idea del Panafricanismo (unidad de toda Africa bajo un sòlo Estado) y la conservaciòn de la cultura africana.
Tambièn Tony Allen, quien fuese batería de Afrika 70 y Egypt 80, goza hoy de gran popularidad y prestigio en el mundo de la música. Culo inquieto desde sus inicios, nunca se acomodó en su papel de (¡casi nada!) co-creador del Afrobeat junto a Fela, y en sus discos en solitario siempre hubo lugar para la electrónica, el dub, el r´n´b o el hip hop. Su último proyecto se llama The Good, The Bad & The Queen, donde encontramos a Tony experimentando con el pop inglès junto a ex miembros de Blur, The Clash y The Verve.
Otro miembro de la familia, Seun Kuti, debutò en larga duraciòn en 2008 con “Many Things”, en el que mezcla el Afrobeat clásico con pequeñas dosis de hip hop, apoyado por la ultima banda que acompanò a su padre en vida, Egypt 80.

Fuera de Africa
Aunque si dejamos a un lado la cuna del estilo, que no es otra que esa Nigeria hogar de los Kuti, es en Estados Unidos, concretamente en New York donde más bandas de Afrobeat abundan actualmente. Los pioneros, y grandes culpables de que dicho estilo cause sensación ahora mismo a éste lado del hemisferio son Antibalas Afrobeat Orchestra, combo de Brooklyn formado por ex miembros de The Soul Providers, King Changò y The Daktaris, quienes desde 1998 aportan su visiòn profunda y experimental del Afrobeat, y son ya una banda de referencia en el renacer del estilo. Otras de esas bandas provinientes Norteamèrica son Kokolo, Akoya Afrobeat o los canadienses The Soul-Jazz Orchestra.
En España tambièn están apareciendo grupos del estilo, como la Barcelona Afrobeat Internacional Orchestra (cuya cantante es, sorpresa, tinerfeña) o Alma Afrobeat Orchestra, banda proviniente de Chicago y establecida en Barcelona que tambièn cuenta con dos canarios en sus filas. Tambièn hay que nombrar a DJ Floro, quien ha sido el embajador del Afrobeat en España desde hace màs de diez años basando sus sesiones en dicho estilo y editando las recopilaciones RepublicAfrobeat.
Imaginamos a Fela donde quiera que esté (¿dónde van los africanos que no creen en el Dios de los blancos cuando mueren?) sonriendo satisfecho, viendo como su mensaje y su música son actualmente conocidos por un número creciente de personas y como su figura es objeto de gran respeto y casi veneración en el mundo entero. Quedò la musica y la idea, y cuarenta años despuès, el Afrobeat està màs vivo que nunca.

By Arka Medina

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